“El copie, corte y pegue, ya arroja sus resultados”
Por. Gonzalo E. Quiroz Martínez
Los estudios internacionales sobre calidad de la Educación de las economías del mundo, así le llaman, -sinónimo de países-, liderado por el Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes, -PISA-. Es un programa que la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), aplica cada tres años para conocer la calidad de la educación en la educación básica y media. Colombia es una economía asociada a este proyecto, hecho que resaltamos positivamente, porque “lo que no se evalúa no se mejora”.
La evaluación PISA-2009, se enfocó en tres grandes competencias básicas que las sociedades deben desarrollar: Lectura, matemáticas y ciencias naturales. En PISA 2009 participaron 65 países o economías que, en conjunto, representan el 86% del producto bruto mundial. De éstos, siete fueron latinoamericanos: Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Panamá, Perú y Uruguay. El estudio evaluó 470 mil estudiantes. La muestra de Colombia estuvo conformada por 7.921 alumnos de 275 instituciones educativas de todo el país. Esta muestra es representativa por sector (oficial y privado) y zona (urbana y rural). Además, comprende una “sobremuestra” de Bogotá, Medellín y Manizales, lo que permitirá, más adelante, estimar resultados para estas tres ciudades.
En la competencia lectora –PISA 2009-, que comentamos hoy, esta evaluación fue por Internet y bajo el enfoque de -leer para aprender y no en aprender a leer-. El concepto de lectura utilizado en la prueba, sobrepasa la comprensión literal y la decodificación de textos e involucra la habilidad de utilizarla. Es una noción similar a la de lectura funcional.
En PISA 2009 se definieron siete niveles: el 1b es el más bajo; le siguen los que van del 2 al 6; el 1a corresponde al 1 en las ediciones anteriores del estudio. Los niveles 1b y 6 son nuevos y se introdujeron para que los países conozcan de manera más precisa lo que pueden hacer sus estudiantes con desempeños más bajos y más altos en lectura. Los asiáticos siguen en cabeza con los mejores resultados.
La distribución de los estudiantes colombianos en los niveles de desempeño revela una situación preocupante: casi la mitad (47,1%) está por debajo del nivel 2, una proporción significativa de los jóvenes del país aún no cuenta con las competencias requeridas para participar efectivamente en la sociedad En el conjunto de países latinoamericanos Chile, México y Uruguay, tienen mejores resultados que Colombia. En Brasil la proporción es similar a la de Colombia (49,6%).
El puntaje promedio en lectura de los países de la OCDE es de 494, donde
Shanghái tuvo el puntaje más alto (556) y es seguido por Corea (539), Finlandia (536) y Hong Kong (533). No hay diferencias estadísticamente significativas entre los promedios de las tres últimas naciones. Colombia obtuvo 413 puntos, promedio inferior al del conjunto de los países de la OCDE. En todos los países las niñas obtuvieron puntajes promedio superiores a los de los niños.
Compartir planteamientos educativos,pedagógicos y políticos relacionados con los procesos de desarrollo humano y cognitivos para todos los niveles educativos
sábado, 2 de julio de 2011
domingo, 27 de febrero de 2011
Conducir en Valledupar…actividad de alto riesgo
Por: Gonzalo Quiroz Martínez
La mayoría de los que tenemos que desplazarnos en Valledupar conduciendo un vehículo, padecemos del doblete psicológico de estrés y miedo. La tranquilidad dura hasta cuando uno abre el portón del garaje y se pone al frente del volante, después de haber realizado una inspección de si alrededor no hay personas sospechosas en motos, bicicletas o a pie.
Después de este primer examen, Uno arranca contento de alegría y hasta silbando un vallenato viejo que está sonando en el equipo del carro, alegría que dura hasta que llega al primer semáforo de la habitual ruta. Las llamadas cebras, que en todas partes del mundo son respetadas por ser zona para el peatón, son invadidas por cientos de motos y en par segundos, queda uno más escoltado que el presidente Obama., como parte de la cultura ciudadana, lo que menos le llueven son los madrazos limpios y con regadera hasta del parrillero que supuestamente es un pasajero.
Las calles de la ciudad simplemente son vías angostas y otras de doble desplazamiento, por ejemplo, todo el recorrido de la carrera 15 abarcando las zonas de la Clínica Valledupar hasta llegar a la estación de servicio de la misma carrera, frente al Instpecam, frente al Sena, las famosos glorietas o giratorios del Éxito, los Gallos, la Ceiba, las esquinas del Colegio Loperena, zona bancaria y ni que decir del pleno centro y otras más que por cuestiones de espacio no se pueden presentar. Son escenarios para ver la realidad desproporcionada del caos de la movilidad y la incultura ciudadana en una ciudad de cuarto nivel.
Como complemento de lo anterior, los taxistas montados en sus vehículos llamados zapaticos, son otros que en su mayoría han convertido las vías de tres carriles y con el aditivo de la maldita pitadera, como si tuvieran diarrea aguda, que sumado con la pitadera de los mototaxistas pescando pasajeros convierten la ciudad en la más contaminada por ruido del mundo.
Como si lo anterior no bastara, otros conductores de todas las categorías sociales, nivel educativo y de todos los sexos, salen desde sus casas hablando por celular e inclusive llevando consigo a sus hijos o transportando niños y niñas para las escuelas y colegios de la ciudad.
La movilidad de Valledupar se ha convertido en un problema de desarrollo social y educativo que debe ser tratado con rigor y sanciones. Pero, los candidatos irresponsables; lo han tomado como elemento electoral y nos están haciendo el Harakiri. ¿Qué papel desempeñan los nuevos agentes de tránsito municipal? . Nadie les presta ni cinco de bolas. ¡Que viva el día miércoles¡
Por: Gonzalo Quiroz Martínez
La mayoría de los que tenemos que desplazarnos en Valledupar conduciendo un vehículo, padecemos del doblete psicológico de estrés y miedo. La tranquilidad dura hasta cuando uno abre el portón del garaje y se pone al frente del volante, después de haber realizado una inspección de si alrededor no hay personas sospechosas en motos, bicicletas o a pie.
Después de este primer examen, Uno arranca contento de alegría y hasta silbando un vallenato viejo que está sonando en el equipo del carro, alegría que dura hasta que llega al primer semáforo de la habitual ruta. Las llamadas cebras, que en todas partes del mundo son respetadas por ser zona para el peatón, son invadidas por cientos de motos y en par segundos, queda uno más escoltado que el presidente Obama.
Las calles de la ciudad simplemente son vías angostas y otras de doble desplazamiento, por ejemplo, todo el recorrido de la carrera 15 abarcando las zonas de la Clínica Valledupar hasta llegar a la estación de servicio de la misma carrera, frente al Instpecam, frente al Sena, las famosos glorietas o giratorios del Éxito, los Gallos, la Ceiba, las esquinas del Colegio Loperena, zona bancaria y ni que decir del pleno centro y otras más que por cuestiones de espacio no se pueden presentar. Son escenarios para ver la realidad desproporcionada del caos de la movilidad y la incultura ciudadana en una ciudad de cuarto nivel.
Como complemento de lo anterior, los taxistas montados en sus vehículos llamados zapaticos, son otros que en su mayoría han convertido las vías de tres carriles y con el aditivo de la maldita pitadera, como si tuvieran diarrea aguda, que sumado con la pitadera de los mototaxistas pescando pasajeros convierten la ciudad en la más contaminada por ruido del mundo.
Como si lo anterior no bastara, otros conductores de todas las categorías sociales, nivel educativo y de todos los sexos, salen desde sus casas hablando por celular e inclusive llevando consigo a sus hijos o transportando niños y niñas para las escuelas y colegios de la ciudad.
La movilidad de Valledupar se ha convertido en un problema de desarrollo social y educativo que debe ser tratado con rigor y sanciones. Pero, los candidatos irresponsables; lo han tomado como elemento electoral y nos están haciendo el Harakiri. ¿Qué papel desempeñan los nuevos agentes de tránsito municipal? . Nadie les presta ni cinco de bolas. ¡Que viva el día miércoles¡
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