“El copie, corte y pegue, ya arroja sus resultados”
Por. Gonzalo E. Quiroz Martínez
Los estudios internacionales sobre calidad de la Educación de las economías del mundo, así le llaman, -sinónimo de países-, liderado por el Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes, -PISA-. Es un programa que la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), aplica cada tres años para conocer la calidad de la educación en la educación básica y media. Colombia es una economía asociada a este proyecto, hecho que resaltamos positivamente, porque “lo que no se evalúa no se mejora”.
La evaluación PISA-2009, se enfocó en tres grandes competencias básicas que las sociedades deben desarrollar: Lectura, matemáticas y ciencias naturales. En PISA 2009 participaron 65 países o economías que, en conjunto, representan el 86% del producto bruto mundial. De éstos, siete fueron latinoamericanos: Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Panamá, Perú y Uruguay. El estudio evaluó 470 mil estudiantes. La muestra de Colombia estuvo conformada por 7.921 alumnos de 275 instituciones educativas de todo el país. Esta muestra es representativa por sector (oficial y privado) y zona (urbana y rural). Además, comprende una “sobremuestra” de Bogotá, Medellín y Manizales, lo que permitirá, más adelante, estimar resultados para estas tres ciudades.
En la competencia lectora –PISA 2009-, que comentamos hoy, esta evaluación fue por Internet y bajo el enfoque de -leer para aprender y no en aprender a leer-. El concepto de lectura utilizado en la prueba, sobrepasa la comprensión literal y la decodificación de textos e involucra la habilidad de utilizarla. Es una noción similar a la de lectura funcional.
En PISA 2009 se definieron siete niveles: el 1b es el más bajo; le siguen los que van del 2 al 6; el 1a corresponde al 1 en las ediciones anteriores del estudio. Los niveles 1b y 6 son nuevos y se introdujeron para que los países conozcan de manera más precisa lo que pueden hacer sus estudiantes con desempeños más bajos y más altos en lectura. Los asiáticos siguen en cabeza con los mejores resultados.
La distribución de los estudiantes colombianos en los niveles de desempeño revela una situación preocupante: casi la mitad (47,1%) está por debajo del nivel 2, una proporción significativa de los jóvenes del país aún no cuenta con las competencias requeridas para participar efectivamente en la sociedad En el conjunto de países latinoamericanos Chile, México y Uruguay, tienen mejores resultados que Colombia. En Brasil la proporción es similar a la de Colombia (49,6%).
El puntaje promedio en lectura de los países de la OCDE es de 494, donde
Shanghái tuvo el puntaje más alto (556) y es seguido por Corea (539), Finlandia (536) y Hong Kong (533). No hay diferencias estadísticamente significativas entre los promedios de las tres últimas naciones. Colombia obtuvo 413 puntos, promedio inferior al del conjunto de los países de la OCDE. En todos los países las niñas obtuvieron puntajes promedio superiores a los de los niños.
EDUCACION Y DESARROLLO COGNITIVO
Compartir planteamientos educativos,pedagógicos y políticos relacionados con los procesos de desarrollo humano y cognitivos para todos los niveles educativos
sábado, 2 de julio de 2011
domingo, 27 de febrero de 2011
Conducir en Valledupar…actividad de alto riesgo
Por: Gonzalo Quiroz Martínez
La mayoría de los que tenemos que desplazarnos en Valledupar conduciendo un vehículo, padecemos del doblete psicológico de estrés y miedo. La tranquilidad dura hasta cuando uno abre el portón del garaje y se pone al frente del volante, después de haber realizado una inspección de si alrededor no hay personas sospechosas en motos, bicicletas o a pie.
Después de este primer examen, Uno arranca contento de alegría y hasta silbando un vallenato viejo que está sonando en el equipo del carro, alegría que dura hasta que llega al primer semáforo de la habitual ruta. Las llamadas cebras, que en todas partes del mundo son respetadas por ser zona para el peatón, son invadidas por cientos de motos y en par segundos, queda uno más escoltado que el presidente Obama., como parte de la cultura ciudadana, lo que menos le llueven son los madrazos limpios y con regadera hasta del parrillero que supuestamente es un pasajero.
Las calles de la ciudad simplemente son vías angostas y otras de doble desplazamiento, por ejemplo, todo el recorrido de la carrera 15 abarcando las zonas de la Clínica Valledupar hasta llegar a la estación de servicio de la misma carrera, frente al Instpecam, frente al Sena, las famosos glorietas o giratorios del Éxito, los Gallos, la Ceiba, las esquinas del Colegio Loperena, zona bancaria y ni que decir del pleno centro y otras más que por cuestiones de espacio no se pueden presentar. Son escenarios para ver la realidad desproporcionada del caos de la movilidad y la incultura ciudadana en una ciudad de cuarto nivel.
Como complemento de lo anterior, los taxistas montados en sus vehículos llamados zapaticos, son otros que en su mayoría han convertido las vías de tres carriles y con el aditivo de la maldita pitadera, como si tuvieran diarrea aguda, que sumado con la pitadera de los mototaxistas pescando pasajeros convierten la ciudad en la más contaminada por ruido del mundo.
Como si lo anterior no bastara, otros conductores de todas las categorías sociales, nivel educativo y de todos los sexos, salen desde sus casas hablando por celular e inclusive llevando consigo a sus hijos o transportando niños y niñas para las escuelas y colegios de la ciudad.
La movilidad de Valledupar se ha convertido en un problema de desarrollo social y educativo que debe ser tratado con rigor y sanciones. Pero, los candidatos irresponsables; lo han tomado como elemento electoral y nos están haciendo el Harakiri. ¿Qué papel desempeñan los nuevos agentes de tránsito municipal? . Nadie les presta ni cinco de bolas. ¡Que viva el día miércoles¡
Por: Gonzalo Quiroz Martínez
La mayoría de los que tenemos que desplazarnos en Valledupar conduciendo un vehículo, padecemos del doblete psicológico de estrés y miedo. La tranquilidad dura hasta cuando uno abre el portón del garaje y se pone al frente del volante, después de haber realizado una inspección de si alrededor no hay personas sospechosas en motos, bicicletas o a pie.
Después de este primer examen, Uno arranca contento de alegría y hasta silbando un vallenato viejo que está sonando en el equipo del carro, alegría que dura hasta que llega al primer semáforo de la habitual ruta. Las llamadas cebras, que en todas partes del mundo son respetadas por ser zona para el peatón, son invadidas por cientos de motos y en par segundos, queda uno más escoltado que el presidente Obama.
Las calles de la ciudad simplemente son vías angostas y otras de doble desplazamiento, por ejemplo, todo el recorrido de la carrera 15 abarcando las zonas de la Clínica Valledupar hasta llegar a la estación de servicio de la misma carrera, frente al Instpecam, frente al Sena, las famosos glorietas o giratorios del Éxito, los Gallos, la Ceiba, las esquinas del Colegio Loperena, zona bancaria y ni que decir del pleno centro y otras más que por cuestiones de espacio no se pueden presentar. Son escenarios para ver la realidad desproporcionada del caos de la movilidad y la incultura ciudadana en una ciudad de cuarto nivel.
Como complemento de lo anterior, los taxistas montados en sus vehículos llamados zapaticos, son otros que en su mayoría han convertido las vías de tres carriles y con el aditivo de la maldita pitadera, como si tuvieran diarrea aguda, que sumado con la pitadera de los mototaxistas pescando pasajeros convierten la ciudad en la más contaminada por ruido del mundo.
Como si lo anterior no bastara, otros conductores de todas las categorías sociales, nivel educativo y de todos los sexos, salen desde sus casas hablando por celular e inclusive llevando consigo a sus hijos o transportando niños y niñas para las escuelas y colegios de la ciudad.
La movilidad de Valledupar se ha convertido en un problema de desarrollo social y educativo que debe ser tratado con rigor y sanciones. Pero, los candidatos irresponsables; lo han tomado como elemento electoral y nos están haciendo el Harakiri. ¿Qué papel desempeñan los nuevos agentes de tránsito municipal? . Nadie les presta ni cinco de bolas. ¡Que viva el día miércoles¡
viernes, 31 de diciembre de 2010
Nuevo año: Entre el optimismo y la incertidumbre
Finalizó el año 2010, como todos los años; tuvo sus positivos y también sus grandes desfases. Inventarios que no son necesarios volverlos a replicar. Pero el desarrollo del país se mueve con gran potencia por la regularidad del medio ambiente y la estabilidad del clima.
Que crezca la economía industrial y aumente la pobreza rural, es un sinsentido, que lo único que hace es agrandar la brecha entre más ricos y más pobres. En el año 2009, el factor de desarrollo económico que lo atrancó se llamó “Fenómeno del niño”. En el año que acaba de terminar nuevamente el fenómeno es el mismo, simplemente le cambiaron de género pero sigue siendo producto del humano y por eso le llaman “niña”.
Las cifras que denotan la población afectada no son reales pueden ser hasta un cincuenta por ciento más, si se tiene en cuenta que solo en los departamentos de la Costa Atlántica como son Atlántico, Bolívar, Magdalena, Córdoba y Sucre que tienen la ruralidad más dispersa del país y las peores vías y formas de comunicaciones están inundados. Se puede afirmar que lo único que ha faltado son las ciudades capitales por inundarse, pero no la eximen del aumento de la pobreza e inseguridad dado por el desplazamiento forzado, ahora producto de la naturaleza.
La ministra de Educación afirma que ya tiene la varita mágica para atender a 350 mil estudiantes que resultaron afectados por la llamada ola invernal, utilizando transporte (por cuáles vías), iglesias, bodegas, aulas prefabricadas, eso es una salida ligera, porque: ¿Con qué recursos cuentan los padres de familia para comprarles los elementos básicos de la canasta educativa: zapatos y botas pantaneras, cuadernos, lápices, entre otros…?. Se le olvida a la señora Ministra, que el objeto central no es mostrar resultados de matrícula sino la permanencia durante los 9 años obligatorios como lo exige la Constitución.
Obviamente el Gobierno Central en cabeza del Presidente Santos debe reflejar optimismo, por aquello del pensamiento positivo, y así lo hizo en su discurso de fin de año, pero el aumento del salario mínimo solo da para comprar kilo y medio de queso para que acompañe a cinco kilos de yuca y puedan comer en un día una familia de 6 personas. No se puede ser pesimista, pero en economía el pesimismo es una variable de suma importancia, porque correlaciona producción y consumo y se desprenden: empleo e ingresos, educación y salud, riqueza con pobreza y hasta indigencia.
Por último, que el papeleo para subsidiar a los productores agropecuarios de todos los niveles no vaya a alargar e incrementar la depresión de la población. El Banco Agrario y Finagro sabe quienes son sus deudores y donde están ubicados.
Que crezca la economía industrial y aumente la pobreza rural, es un sinsentido, que lo único que hace es agrandar la brecha entre más ricos y más pobres. En el año 2009, el factor de desarrollo económico que lo atrancó se llamó “Fenómeno del niño”. En el año que acaba de terminar nuevamente el fenómeno es el mismo, simplemente le cambiaron de género pero sigue siendo producto del humano y por eso le llaman “niña”.
Las cifras que denotan la población afectada no son reales pueden ser hasta un cincuenta por ciento más, si se tiene en cuenta que solo en los departamentos de la Costa Atlántica como son Atlántico, Bolívar, Magdalena, Córdoba y Sucre que tienen la ruralidad más dispersa del país y las peores vías y formas de comunicaciones están inundados. Se puede afirmar que lo único que ha faltado son las ciudades capitales por inundarse, pero no la eximen del aumento de la pobreza e inseguridad dado por el desplazamiento forzado, ahora producto de la naturaleza.
La ministra de Educación afirma que ya tiene la varita mágica para atender a 350 mil estudiantes que resultaron afectados por la llamada ola invernal, utilizando transporte (por cuáles vías), iglesias, bodegas, aulas prefabricadas, eso es una salida ligera, porque: ¿Con qué recursos cuentan los padres de familia para comprarles los elementos básicos de la canasta educativa: zapatos y botas pantaneras, cuadernos, lápices, entre otros…?. Se le olvida a la señora Ministra, que el objeto central no es mostrar resultados de matrícula sino la permanencia durante los 9 años obligatorios como lo exige la Constitución.
Obviamente el Gobierno Central en cabeza del Presidente Santos debe reflejar optimismo, por aquello del pensamiento positivo, y así lo hizo en su discurso de fin de año, pero el aumento del salario mínimo solo da para comprar kilo y medio de queso para que acompañe a cinco kilos de yuca y puedan comer en un día una familia de 6 personas. No se puede ser pesimista, pero en economía el pesimismo es una variable de suma importancia, porque correlaciona producción y consumo y se desprenden: empleo e ingresos, educación y salud, riqueza con pobreza y hasta indigencia.
Por último, que el papeleo para subsidiar a los productores agropecuarios de todos los niveles no vaya a alargar e incrementar la depresión de la población. El Banco Agrario y Finagro sabe quienes son sus deudores y donde están ubicados.
Nuevo año: Entre el optimismo y la incertidumbre
Finalizó el año 2010, como todos los años; tuvo sus positivos y también sus grandes desfases. Inventarios que no son necesarios volverlos a replicar. Pero el desarrollo del país se mueve con gran potencia por la regularidad del medio ambiente y la estabilidad del clima.
Que crezca la economía industrial y aumente la pobreza rural, es un sinsentido, que lo único que hace es agrandar la brecha entre más ricos y más pobres. En el año 2009, el factor de desarrollo económico que lo atrancó se llamó “Fenómeno del niño”. En el año que acaba de terminar nuevamente el fenómeno es el mismo, simplemente le cambiaron de género pero sigue siendo producto del humano y por eso le llaman “niña”.
Las cifras que denotan la población afectada no son reales pueden ser hasta un cincuenta por ciento más, si se tiene en cuenta que solo en los departamentos de la Costa Atlántica como son Atlántico, Bolívar, Magdalena, Córdoba y Sucre que tienen la ruralidad más dispersa del país y las peores vías y formas de comunicaciones están inundados. Se puede afirmar que lo único que ha faltado son las ciudades capitales por inundarse, pero no la eximen del aumento de la pobreza e inseguridad dado por el desplazamiento forzado, ahora producto de la naturaleza.
La ministra de Educación afirma que ya tiene la varita mágica para atender a 350 mil estudiantes que resultaron afectados por la llamada ola invernal, utilizando transporte (por cuáles vías), iglesias, bodegas, aulas prefabricadas, eso es una salida ligera, porque: ¿Con qué recursos cuentan los padres de familia para comprarles los elementos básicos de la canasta educativa: zapatos y botas pantaneras, cuadernos, lápices, entre otros…?. Se le olvida a la señora Ministra, que el objeto central no es mostrar resultados de matrícula sino la permanencia durante los 9 años obligatorios como lo exige la Constitución.
Obviamente el Gobierno Central en cabeza del Presidente Santos debe reflejar optimismo, por aquello del pensamiento positivo, y así lo hizo en su discurso de fin de año, pero el aumento del salario mínimo solo da para comprar kilo y medio de queso para que acompañe a cinco kilos de yuca y puedan comer en un día una familia de 6 personas. No se puede ser pesimista, pero en economía el pesimismo es una variable de suma importancia, porque correlaciona producción y consumo y se desprenden: empleo e ingresos, educación y salud, riqueza con pobreza y hasta indigencia.
Por último, que el papeleo para subsidiar a los productores agropecuarios de todos los niveles no vaya a alargar e incrementar la depresión de la población. El Banco Agrario y Finagro sabe quienes son sus deudores y donde están ubicados.
Que crezca la economía industrial y aumente la pobreza rural, es un sinsentido, que lo único que hace es agrandar la brecha entre más ricos y más pobres. En el año 2009, el factor de desarrollo económico que lo atrancó se llamó “Fenómeno del niño”. En el año que acaba de terminar nuevamente el fenómeno es el mismo, simplemente le cambiaron de género pero sigue siendo producto del humano y por eso le llaman “niña”.
Las cifras que denotan la población afectada no son reales pueden ser hasta un cincuenta por ciento más, si se tiene en cuenta que solo en los departamentos de la Costa Atlántica como son Atlántico, Bolívar, Magdalena, Córdoba y Sucre que tienen la ruralidad más dispersa del país y las peores vías y formas de comunicaciones están inundados. Se puede afirmar que lo único que ha faltado son las ciudades capitales por inundarse, pero no la eximen del aumento de la pobreza e inseguridad dado por el desplazamiento forzado, ahora producto de la naturaleza.
La ministra de Educación afirma que ya tiene la varita mágica para atender a 350 mil estudiantes que resultaron afectados por la llamada ola invernal, utilizando transporte (por cuáles vías), iglesias, bodegas, aulas prefabricadas, eso es una salida ligera, porque: ¿Con qué recursos cuentan los padres de familia para comprarles los elementos básicos de la canasta educativa: zapatos y botas pantaneras, cuadernos, lápices, entre otros…?. Se le olvida a la señora Ministra, que el objeto central no es mostrar resultados de matrícula sino la permanencia durante los 9 años obligatorios como lo exige la Constitución.
Obviamente el Gobierno Central en cabeza del Presidente Santos debe reflejar optimismo, por aquello del pensamiento positivo, y así lo hizo en su discurso de fin de año, pero el aumento del salario mínimo solo da para comprar kilo y medio de queso para que acompañe a cinco kilos de yuca y puedan comer en un día una familia de 6 personas. No se puede ser pesimista, pero en economía el pesimismo es una variable de suma importancia, porque correlaciona producción y consumo y se desprenden: empleo e ingresos, educación y salud, riqueza con pobreza y hasta indigencia.
Por último, que el papeleo para subsidiar a los productores agropecuarios de todos los niveles no vaya a alargar e incrementar la depresión de la población. El Banco Agrario y Finagro sabe quienes son sus deudores y donde están ubicados.
sábado, 18 de diciembre de 2010
EL CESAR LIDER EN REPITENCIA ESCOLAR
El Cesar líder en repitencia escolar
Por: Gonzalo E. Quiróz Martínez
A veces uno no quisiera hacer estos comentarios porque muchos funcionarios lo asumen como asunto de contradicción política o de ataques, pero es que la situación es altamente preocupante. Además; se trata es de la calidad de la educación, porque una población en línea de pobreza y marginalidad y la escuela no lo prepara adecuadamente o lo egresa bachiller disfuncional, es otra población potencialmente delincuente.
Desde hace días la Fundación Educación Compromiso de Todos, me envió un informe del sector donde contempla los aspectos de calidad, cobertura y eficiencia entre otros. Todos estos informes son comparando las regiones. Estos estudios muestran como la repitencia, que es un indicador de deficiencia escolar y que muestra la proporción de estudiantes matriculados que no aprobaron las actividades académicas asignadas del grado escolar al cual se matricularon durante un año lectivo, en el Cesar desde el año 2008, han venido disparándose y que hoy con la equivocada aplicación del Decreto 1290/09, será tan catastrófica como la ola invernal que tenemos en el país.
En el nivel de la Educación Básica Primaria, en el año 2007 aparecieron con las tasas de repitencia más alta fueron Guainía (13%), Tumaco (12%), Vichada (12%), pero en los años 2008 y 2009 aparecen las más altas: Cesar (17%), Guainía (15%), Vaupés (19%) y Vichada (20%), obviamente por densidad poblacional el Cesar es el de mayor población con repitencia.
En la Básica Secundaria (desde Sexto a Noveno grado) aparecen Cesar (19%) Sahagún (10%) Guainía (20%) y Vaupés (10%). La lectura es la misma, sigue siendo el Cesar con mayor población de repitencia. En el nivel de la Media (Décimo y Undécimo), nuevamente aparece Cesar (21%), Sahagún (8%) y Guainía (26%).
No basta con comparar datos cuantitativos, es preciso comparar con quienes se está peleando las tasas más altas de repitencia. Es con las regiones más atrasadas del país y esto debe ser punto de seguimiento permanente. La repitencia, además de ineficiencia es un factor de deserción escolar, máximo que a los estudiantes repitentes en su mayoría nuevamente les corresponde los mismos docentes con idénticas prácticas pedagógicas, con el agravante que a los reprobados se les discrimina hasta la saciedad que terminan desertando.
Hoy la problemática puede ser peor, porque la aplicación del Decreto 1290/09, en la mayoría de establecimientos educativos se asumió como la hora de la venganza. ¡Ahora sí se va ver quién es quién!, es la frase de cajón de muchos docentes. Nadie puede justificar pedagógica y jurídicamente que un estudiante tenga que repetir las asignaturas aprobadas, en cambio, el poco o lento aprendizaje de una asignatura en la escuela va ligado a las prácticas pedagógicas y didácticas inadecuadas.
A parte de la gran inasistencia, ¡Cuáles serían las razones profundas para que un niño o niña de primer grado de primaria tenga que reprobar?. Twitter.com/GONZALOQUIROZM
Por: Gonzalo E. Quiróz Martínez
A veces uno no quisiera hacer estos comentarios porque muchos funcionarios lo asumen como asunto de contradicción política o de ataques, pero es que la situación es altamente preocupante. Además; se trata es de la calidad de la educación, porque una población en línea de pobreza y marginalidad y la escuela no lo prepara adecuadamente o lo egresa bachiller disfuncional, es otra población potencialmente delincuente.
Desde hace días la Fundación Educación Compromiso de Todos, me envió un informe del sector donde contempla los aspectos de calidad, cobertura y eficiencia entre otros. Todos estos informes son comparando las regiones. Estos estudios muestran como la repitencia, que es un indicador de deficiencia escolar y que muestra la proporción de estudiantes matriculados que no aprobaron las actividades académicas asignadas del grado escolar al cual se matricularon durante un año lectivo, en el Cesar desde el año 2008, han venido disparándose y que hoy con la equivocada aplicación del Decreto 1290/09, será tan catastrófica como la ola invernal que tenemos en el país.
En el nivel de la Educación Básica Primaria, en el año 2007 aparecieron con las tasas de repitencia más alta fueron Guainía (13%), Tumaco (12%), Vichada (12%), pero en los años 2008 y 2009 aparecen las más altas: Cesar (17%), Guainía (15%), Vaupés (19%) y Vichada (20%), obviamente por densidad poblacional el Cesar es el de mayor población con repitencia.
En la Básica Secundaria (desde Sexto a Noveno grado) aparecen Cesar (19%) Sahagún (10%) Guainía (20%) y Vaupés (10%). La lectura es la misma, sigue siendo el Cesar con mayor población de repitencia. En el nivel de la Media (Décimo y Undécimo), nuevamente aparece Cesar (21%), Sahagún (8%) y Guainía (26%).
No basta con comparar datos cuantitativos, es preciso comparar con quienes se está peleando las tasas más altas de repitencia. Es con las regiones más atrasadas del país y esto debe ser punto de seguimiento permanente. La repitencia, además de ineficiencia es un factor de deserción escolar, máximo que a los estudiantes repitentes en su mayoría nuevamente les corresponde los mismos docentes con idénticas prácticas pedagógicas, con el agravante que a los reprobados se les discrimina hasta la saciedad que terminan desertando.
Hoy la problemática puede ser peor, porque la aplicación del Decreto 1290/09, en la mayoría de establecimientos educativos se asumió como la hora de la venganza. ¡Ahora sí se va ver quién es quién!, es la frase de cajón de muchos docentes. Nadie puede justificar pedagógica y jurídicamente que un estudiante tenga que repetir las asignaturas aprobadas, en cambio, el poco o lento aprendizaje de una asignatura en la escuela va ligado a las prácticas pedagógicas y didácticas inadecuadas.
A parte de la gran inasistencia, ¡Cuáles serían las razones profundas para que un niño o niña de primer grado de primaria tenga que reprobar?. Twitter.com/GONZALOQUIROZM
domingo, 12 de diciembre de 2010
Los colegios de nivel inferior deben ser cerrados
POR GONZALO E. QUIROZ MARTINEZ
Ante los resultados del ICFES, para los establecimientos educativos debe haber una política clara y definitiva, porque no se puede seguir estafando a la población por muchos establecimientos educativos oficiales y privados. Pero el Ministerio de Educación y las Secretarías de Educación no tienen dientes para esta afrenta, que se ha convertido tan usual que cada garaje se convierte ramplonamente en colegios cuyos letreros son más grandes que las aulas. Permitir que abran un colegio es para garantizar una mejor calidad de vida a la población, no una forma de que muchos avivatos sean legalizados para estafarlas.
Con el prurito de vender indicadores de cobertura nacional, departamentales y municipales se ha permitido que abran colegios que no tienen las más mínimas condiciones de infraestructura mucho menos el talento humano óptimo para cada caso. Por supuesto, la calidad en pésima y siguen funcionando como si nada pasara.
Al Ministerio de Educación Nacional y a las Secretarías de Educación territoriales no les produce ni la más mínima rasquiña o escozor tener antes sus escritorios las impresionantes cifras del casi 60% de los establecimientos educativos en los niveles bajo, inferior y hasta muy inferior. ¡Por Dios…que horror!.
No se trata de que la población alcance el título de bachiller, se trata ante todo que aprenda y que aprenda las competencias básicas y eso es lo que no se está demostrando. Se está propagando el bachiller disfuncional; es decir tiene un diploma pero no aprendió un carajo. No se trata ahora de entrar en la discusión de que la culpa es de los estudiantes o del sistema de evaluación, porque nada podrá separar el principio de la acción-reacción; es decir para que haya un buen aprendizaje tiene que haber una buena propuesta pedagógica, y esta última función es de total responsabilidad de la escuela o establecimiento educativo.
Hechos como el Colegio Camp David, un establecimiento privado ubicado en el sur de Bogotá, atiende población de estratos bajos se convierte en el mejor colegio de país por encima de los colegios de estrato ocho y sin pedir tanta plata a los padres de familia. Pero su modelo pedagógico es lo que cuenta, como lo afirma el rector Henry Romero Vivas.
“Además de la estricta formación académica, los alumnos del Campo David tienen un alto compromiso social. Por ejemplo, el plantel, con sus recursos y motu proprio, patrocina el proceso pedagógico de tres escuelas rurales de Anolaima en las veredas La Laguna, La Esmeralda y Mesitas del Caballero. De nada nos sirve tener los mejores resultados si no podemos compartir nuestra experiencia, pero, al parecer, a muchos funcionarios públicos no les interesa".
La población pobre también tiene derecho a salir bien preparada.
Ante los resultados del ICFES, para los establecimientos educativos debe haber una política clara y definitiva, porque no se puede seguir estafando a la población por muchos establecimientos educativos oficiales y privados. Pero el Ministerio de Educación y las Secretarías de Educación no tienen dientes para esta afrenta, que se ha convertido tan usual que cada garaje se convierte ramplonamente en colegios cuyos letreros son más grandes que las aulas. Permitir que abran un colegio es para garantizar una mejor calidad de vida a la población, no una forma de que muchos avivatos sean legalizados para estafarlas.
Con el prurito de vender indicadores de cobertura nacional, departamentales y municipales se ha permitido que abran colegios que no tienen las más mínimas condiciones de infraestructura mucho menos el talento humano óptimo para cada caso. Por supuesto, la calidad en pésima y siguen funcionando como si nada pasara.
Al Ministerio de Educación Nacional y a las Secretarías de Educación territoriales no les produce ni la más mínima rasquiña o escozor tener antes sus escritorios las impresionantes cifras del casi 60% de los establecimientos educativos en los niveles bajo, inferior y hasta muy inferior. ¡Por Dios…que horror!.
No se trata de que la población alcance el título de bachiller, se trata ante todo que aprenda y que aprenda las competencias básicas y eso es lo que no se está demostrando. Se está propagando el bachiller disfuncional; es decir tiene un diploma pero no aprendió un carajo. No se trata ahora de entrar en la discusión de que la culpa es de los estudiantes o del sistema de evaluación, porque nada podrá separar el principio de la acción-reacción; es decir para que haya un buen aprendizaje tiene que haber una buena propuesta pedagógica, y esta última función es de total responsabilidad de la escuela o establecimiento educativo.
Hechos como el Colegio Camp David, un establecimiento privado ubicado en el sur de Bogotá, atiende población de estratos bajos se convierte en el mejor colegio de país por encima de los colegios de estrato ocho y sin pedir tanta plata a los padres de familia. Pero su modelo pedagógico es lo que cuenta, como lo afirma el rector Henry Romero Vivas.
“Además de la estricta formación académica, los alumnos del Campo David tienen un alto compromiso social. Por ejemplo, el plantel, con sus recursos y motu proprio, patrocina el proceso pedagógico de tres escuelas rurales de Anolaima en las veredas La Laguna, La Esmeralda y Mesitas del Caballero. De nada nos sirve tener los mejores resultados si no podemos compartir nuestra experiencia, pero, al parecer, a muchos funcionarios públicos no les interesa".
La población pobre también tiene derecho a salir bien preparada.
Icfes y Pisa: resultados de una misma causa
Icfes y Pisa: resultados de una misma causa
Por: Gonzalo E. Quiroz Martínez
Todos los países o economías del mundo se someten a evaluaciones en el sector educativo, para plantear políticas públicas que les permitan ser competitivos. Nacionalmente también se tienen las evaluaciones Saber, Saber 11° y Ecaes, para que las entidades territoriales y universidades se ajusten.
Mientras la población oficial en las pruebas Saber 11°-2010, el 80% se ubica en los niveles medio hasta el inferior, las entidades territoriales son ciegas frente a esta derrota académica y no contemplan planes de mejoramiento concretos y exigibles a los rectores para que sus estudiantes en un periodo de dos años muestren síntomas de que algo va en ascenso, por el contrario, casos como el departamento del Cesar que terminó en el año 2007 siendo el mejor departamento de la Costa Atlántica y ubicado en el puesto 11° a nivel nacional sin incluir a Valledupar, hoy ya se encuentra en el puesto 29 compitiendo con Chocó, Guajira, Guainía y Putumayo.
Internacionalmente, desde el año 1990 la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) con el objetivo de evaluar qué tan bien preparados están los estudiantes de 15 años, crea el Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes. PISA.
En esta evaluación internacional los resultados de los estudiantes colombianos en los niveles de desempeño revela una situación preocupante: casi la mitad (47,1%) está por debajo del nivel 2, frente a un 18,8% en el conjunto de países de la OCDE y 4,1%, 5,8% y 8,1%, respectivamente, en Shanghái, Corea y Finlandia, las naciones con mejores resultados. Esta cifra muestra que una proporción significativa de los jóvenes del país aún no cuenta con las competencias requeridas para participar efectivamente en la sociedad.
En el contexto de países latinoamericanos se observan mejores resultados relativos en Chile, México y Uruguay, con 30,6%, 40,1% y 41,9% de alumnos ubicados por debajo del nivel 2, respectivamente. En Brasil la proporción es similar a la de Colombia (49,6%); en tanto que en Argentina, Perú y Panamá los porcentajes correspondientes son 51,6%, 64,8% y 65,3%. La mayoría de estudiantes colombianos que está por debajo del nivel 2 se ubica en el nivel 1a (29%); en el 1b –el más bajo– está el 13,9%. Además unos pocos alumnos (4,2%) no alcanzan el nivel 1b.
Casi la tercera parte de los estudiantes colombianos (30,6%) se ubica en el nivel 2; el 17,1% está en el 3; sólo el 4,6% alcanza el 4 y apenas el 0,6% llega a los niveles 5 y 6. En contraste, el 7,6% de los alumnos del conjunto de los países de la OCDE se clasifica en los dos niveles superiores; en Shanghái, Hong Kong, Nueva Zelanda, Japón, Corea, Australia y Canadá esto ocurre con más del 12%.
Por: Gonzalo E. Quiroz Martínez
Todos los países o economías del mundo se someten a evaluaciones en el sector educativo, para plantear políticas públicas que les permitan ser competitivos. Nacionalmente también se tienen las evaluaciones Saber, Saber 11° y Ecaes, para que las entidades territoriales y universidades se ajusten.
Mientras la población oficial en las pruebas Saber 11°-2010, el 80% se ubica en los niveles medio hasta el inferior, las entidades territoriales son ciegas frente a esta derrota académica y no contemplan planes de mejoramiento concretos y exigibles a los rectores para que sus estudiantes en un periodo de dos años muestren síntomas de que algo va en ascenso, por el contrario, casos como el departamento del Cesar que terminó en el año 2007 siendo el mejor departamento de la Costa Atlántica y ubicado en el puesto 11° a nivel nacional sin incluir a Valledupar, hoy ya se encuentra en el puesto 29 compitiendo con Chocó, Guajira, Guainía y Putumayo.
Internacionalmente, desde el año 1990 la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) con el objetivo de evaluar qué tan bien preparados están los estudiantes de 15 años, crea el Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes. PISA.
En esta evaluación internacional los resultados de los estudiantes colombianos en los niveles de desempeño revela una situación preocupante: casi la mitad (47,1%) está por debajo del nivel 2, frente a un 18,8% en el conjunto de países de la OCDE y 4,1%, 5,8% y 8,1%, respectivamente, en Shanghái, Corea y Finlandia, las naciones con mejores resultados. Esta cifra muestra que una proporción significativa de los jóvenes del país aún no cuenta con las competencias requeridas para participar efectivamente en la sociedad.
En el contexto de países latinoamericanos se observan mejores resultados relativos en Chile, México y Uruguay, con 30,6%, 40,1% y 41,9% de alumnos ubicados por debajo del nivel 2, respectivamente. En Brasil la proporción es similar a la de Colombia (49,6%); en tanto que en Argentina, Perú y Panamá los porcentajes correspondientes son 51,6%, 64,8% y 65,3%. La mayoría de estudiantes colombianos que está por debajo del nivel 2 se ubica en el nivel 1a (29%); en el 1b –el más bajo– está el 13,9%. Además unos pocos alumnos (4,2%) no alcanzan el nivel 1b.
Casi la tercera parte de los estudiantes colombianos (30,6%) se ubica en el nivel 2; el 17,1% está en el 3; sólo el 4,6% alcanza el 4 y apenas el 0,6% llega a los niveles 5 y 6. En contraste, el 7,6% de los alumnos del conjunto de los países de la OCDE se clasifica en los dos niveles superiores; en Shanghái, Hong Kong, Nueva Zelanda, Japón, Corea, Australia y Canadá esto ocurre con más del 12%.
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