domingo, 12 de diciembre de 2010

Los colegios de nivel inferior deben ser cerrados

POR GONZALO E. QUIROZ MARTINEZ

Ante los resultados del ICFES, para los establecimientos educativos debe haber una política clara y definitiva, porque no se puede seguir estafando a la población por muchos establecimientos educativos oficiales y privados. Pero el Ministerio de Educación y las Secretarías de Educación no tienen dientes para esta afrenta, que se ha convertido tan usual que cada garaje se convierte ramplonamente en colegios cuyos letreros son más grandes que las aulas. Permitir que abran un colegio es para garantizar una mejor calidad de vida a la población, no una forma de que muchos avivatos sean legalizados para estafarlas.

Con el prurito de vender indicadores de cobertura nacional, departamentales y municipales se ha permitido que abran colegios que no tienen las más mínimas condiciones de infraestructura mucho menos el talento humano óptimo para cada caso. Por supuesto, la calidad en pésima y siguen funcionando como si nada pasara.

Al Ministerio de Educación Nacional y a las Secretarías de Educación territoriales no les produce ni la más mínima rasquiña o escozor tener antes sus escritorios las impresionantes cifras del casi 60% de los establecimientos educativos en los niveles bajo, inferior y hasta muy inferior. ¡Por Dios…que horror!.

No se trata de que la población alcance el título de bachiller, se trata ante todo que aprenda y que aprenda las competencias básicas y eso es lo que no se está demostrando. Se está propagando el bachiller disfuncional; es decir tiene un diploma pero no aprendió un carajo. No se trata ahora de entrar en la discusión de que la culpa es de los estudiantes o del sistema de evaluación, porque nada podrá separar el principio de la acción-reacción; es decir para que haya un buen aprendizaje tiene que haber una buena propuesta pedagógica, y esta última función es de total responsabilidad de la escuela o establecimiento educativo.

Hechos como el Colegio Camp David, un establecimiento privado ubicado en el sur de Bogotá, atiende población de estratos bajos se convierte en el mejor colegio de país por encima de los colegios de estrato ocho y sin pedir tanta plata a los padres de familia. Pero su modelo pedagógico es lo que cuenta, como lo afirma el rector Henry Romero Vivas.

“Además de la estricta formación académica, los alumnos del Campo David tienen un alto compromiso social. Por ejemplo, el plantel, con sus recursos y motu proprio, patrocina el proceso pedagógico de tres escuelas rurales de Anolaima en las veredas La Laguna, La Esmeralda y Mesitas del Caballero. De nada nos sirve tener los mejores resultados si no podemos compartir nuestra experiencia, pero, al parecer, a muchos funcionarios públicos no les interesa".

La población pobre también tiene derecho a salir bien preparada.

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